Noticia: Repensar la educación tras la pandemia
Repensar la educación tras la pandemia: reducir currículum y educar en aplicar conocimiento antes que memorizar
Micaela Varela, El País, 01/02/2021
Link de la noticia: https://elpais.com/mexico/2021-02-01/repensar-la-educacion-tras-la-pandemia-reducir-curriculum-y-educar-en-aplicar-conocimiento-antes-que-memorizar.html
El artículo expone cómo la educación en tiempos de pandemia se caracteriza por la incertidumbre, las dificultades pedagógicas, de concentración etc... Uno de los retos que se plantea la comunidad educativa en este contexto es tratar de reforzar la educación en competencias más que en memorización de contenidos. Sin embargo, aunque hace tiempo que esto es un objetivo educativo, y las aulas sean cada vez más participativas, se hagan proyectos, etc... la realidad es que se sigue evaluando a través de exámenes tradicionales basados en muchos casos en la memoria y en los que hay respuestas correctas e incorrectas.
Tamara Díaz, directora de Educación de la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos) afirma que no hay un consenso entorno al significado de la palabra "competencias" educativas, lo que dificulta la tarea de ponerlas en práctica. Para ella las competencias son: "aplicar el conocimiento, no saber de memoria un dato. Algunos ejemplos son las competencias comunicativas al saber expresarse o las competencias emocionales que se muestran con una buena gestión de emociones y asertividad." Además de las dificultades conceptuales están las dificultades a la hora de evaluar las competencias, en lo que todavía tenemos mucho que avanzar. Para Díaz "Basar la enseñanza en aprendizaje práctico o competencias pone en tela de juicio el sistema de evaluación. Si estás evaluando que el alumno te diga la respuesta correcta, le tienes que preparar para eso en vez de para que entienda los conceptos y pueda aplicarlos”
Otro problema que se señala en la noticia es la brecha digital: por una parte la falta de recursos informáticos y acceso a internet por parte del alumnado, y por otra parte la deficiente formación en competencias digitales por parte del profesorado. Esto hace que la calidad en la educación se vea gravemente afectada.
Como conclusión Díaz propone reducir el currículum a las competencias y contenidos esenciales y tratar de trabajarlo de forma transdisciplinar. Eliminar los contenidos más accesorio y tratar de afianzar los aprendizajes esenciales, poniendo especial atención en aquellos más prácticos y aplicables.
Desde mi punto de vista, el aprendizaje memorístico no aporta a penas conocimiento de calidad al alumnado, y mucho menos a edades tempranas o de educación secundaria. Casi todo lo aprendido de esta forma se olvida rápido y no trasciende. El conocimiento adquirido a través de la experimentalidad y la emocionalidad deja una huella mucho mayor. Por eso estoy muy de acuerdo en que debemos reducir los contenidos impartidos a lo esencial y poner el foco en aplicarlos, en conseguir que los chicos los hagan propios, para tener una base sólida sobre la que construir. En general el contexto de pandemia no ayuda a la enseñanza, pero no podemos tirar la toalla. Debemos construir alternativas desde las posiciones de las que partimos. Una de las mayores dificultades a las que nos enfrentemos, en mi opinión, es la de captar y mantener la atención de niños, adolescentes y jóvenes a través de una videollamanda. ¿Qué hacer para evitar que la voz del profesor se convierta en un mero ruido de fondo? ¿Cómo competir con las redes sociales, YouTube, series a las a menudo que tienen acceso los chavales durante la clase? Desde luego, si la brecha digital es el primer y mayor reto, el segundo creo que es este, que es al tiempo el gran problema del siglo XXI, la atención.
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